Analogía:
Procedimiento del lenguaje que emplea la misma palabra o expresión para
designar dos realidades distintas a causa de su parecido. En virtud de
la analogía muchas palabras tienen al mismo tiempo un sentido material
y espiritual (por ejemplo la paternidad, que se aplica a Dios por
analogía con la paternidad humana). Es una forma privilegiada de hablar
de Dios que permite acercarse a su conocimiento sin caer en el error de
pensar que podemos encerrarlo en nuestros conceptos.
Concilio:
Reunión de los Obispos de la Iglesia que tiene lugar para dilucidar temas
relativos a la fe y la vida de la Iglesia. Es la forma más importante de
expresión de la potestad del Colegio de los Obispos sobre toda la
Iglesia. Para que un concilio sea ecuménico, es decir, con autoridad para
toda la Iglesia Universal, requiere la aprobación del Papa. En la
historia de la Iglesia ha habido veinte concilios ecuménicos que son
conocidos por los nombres de los lugares donde se celebraron (Nicea,
Constantinopla I, Éfeso, Calcedonia... y los últimos han sido los de
Trento y Vaticano I y II). (cf. CIC 884-885).
Economía:
La realización del plan salvífico de Dios para el mundo. Se aplica a
toda la historia de la salvación en tanto que proyecto que Dios realiza y
con el que dirige todas las cosas a su plenitud. (cf. CIC 236, 1066)
Escolástica:
Filosofía y teología de la Edad Media en la que domina la enseñanza de
la doctrina de Aristóteles concertada con las doctrinas del cristianismo.
Espiración:
Designa la relación de procedencia del Espíritu Santo respecto del
Padre. Con esta palabra se distingue su forma de proceder de la del Hijo.
En la teología trinitaria se distingue también entre la espiración
activa (propia del Padre) y la espiración pasiva (propia del Espíritu
Santo). (cf. CIC 246)
Generación:
Designa la relación de procedencia del Hijo respecto al Padre, por
analogía con la generación humana de los hijos. Como en el caso de la
espiración, existe una generación activa (del Padre) y una generación
pasiva (del Hijo).
Inmanente:
De “in-manens”, lo que permanece dentro. Hablamos de Trinidad
inmanente para referirnos a Dios, tal como es en sí mismo, poniendo entre
paréntesis su revelación al mundo a través de la que conocemos su ser
interno, su inmanencia.
Kerigma:
Palabra griega que significa “proclamación”. El kerigma es la
proclamación original de los apóstoles sobre el acontecimiento de
Jesús. El gran modelo del kerigma es el discurso de Pedro el día de
Pentecostés (Hch 2,14-36).
Procesión:
Acción y efecto de proceder. En Teología designa el proceso vital en
Dios por el que se realiza la singularidad del Hijo y del Espíritu Santo.
Hay, por tanto, dos procesiones en Dios, la generación del Hijo y la
espiración del Espíritu Santo.
Soteriología:
Del griego “soter” (salvador), se aplica a todo lo relativo a la
salvación del mundo.
Teofanía:
En griego, manifestación de Dios. Se denomina así a cualquier realidad a
través de la que Dios se manifiesta. Las teofanías son mediaciones por
medio de las que los seres humanos podemos entrar en contacto y relación
con Dios.
Abreviaturas
CIC:
SANTA SEDE APOSTÓLICA, Catecismo de la Iglesia Católica (Bilbao,
Asociación de Editores del Catecismo, 2001)
DCG:
SAGRADA CONGREGACIÓN DEL CLERO,
Directorio
General de Pastoral Catequética.
DS:
DENZINGER-SCHÖNMETZER, Enchiridion
Symbolorum Definitionum et Declarationum de rebus fidei et morum.
DV:
CONCILIO VATICANO II, Constitución
dogmática Dei Verbum, sobre la Divina Revelación.
SPF:
PABLO VI, Credo del Pueblo de Dios.
J.N. BEZANÇON,
Dios no es un ser solitario, (Salamanca, Secretariado Trinitario,
2001).
A. DUMAS,
"Dios y el pensamiento humano. Dios uno y trino", en B. LAURET
y F. REFOULÉ (dirs.), Iniciación a la práctica de la Teología
(Madrid, Cristiandad, 1985) vol. 3, pp. 665-708.
Ch. DUQUOC, Dios
diferente. Ensayo sobre la simbólica trinitaria (Sígueme,
Salamanca, 21982).
G. GRESHAKE El
Dios uno y trino (Barcelona, Herder, 2001).
W. KASPER, El
Dios de Jesucristo (Salamanca, Sígueme, 19903).
L. F. LADARIA, El
Dios vivo y verdadero ((Salamanca, Secretariado Trinitario, 1998).
W. PANNENBERG, Teología
Sistemática, vol. I (Madrid, Universidad Pontificia de Comillas,
1996).
X. PIKAZA y N.
SILANES (eds.) El Dios cristiano. Diccionario Teológico
(Salamanca, Secretariado Trinitario, 1992).
K. RAHNER, “El
Dios trino como principio y fundamento trascendente de la historia de la
salvación”, en J. FEINER y M. LÖHRER (eds.) Mysterium Salutis.
Manual de Teología como historia de la salvación vol. II, t. 1
(Madrid, Cristiandad, 1969) pp. 359-449.
B. SESBOÜÉ y J. WOLINSKI, El
Dios de la salvación (Salamanca, Secretariado Trinitario, 1994).